Dios es negro y vive en Harlem por Ariela Maia Safdie

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Un pedazo de New York en el relato de una analista en Ciencias Políticas , estudiosa del cine y del arte sonoro tiene que ser algo distinto. Y así fue, Ariela Maia Safdie, escribió un post de lujo para Bolso de Mano. Mujer apasionada por las artes su texto anida connotaciones y fundamentos que hacen que quieras conocer Harlem si o si. Y si estuviste por la isla y no llegaste a la mítica zona, después de leer el artículo te vas a lamentar por haberte perdido ese mundo negro, fabril y de músicas del cielo como el Góspel.

Me interesa saber que es lo que esta pasando en diferentes partes del mundo y creo que la única manera de conocerlo es participando en él de forma activa. Es por eso que me involucro mucho con cada lugar que visito y cada persona que logro conocer. Esta fue mi experiencia en Nueva York y será un placer compartirla con ustedes.

Luego de planificar con muy poca anticipación lo que sería mi viaje de tres semanas a Nueva york me sometí a la aventura de enfrentarme con Harlem, área recomendada por amigos por el mítico Apollo theatre, hoy convertido en atracción turística y por los ya clásicos conciertos de gospel los domingos al mediodía – los cuales recomiendo.

Mi desafío era vivir en Harlem, recorrerlo, entender si realmente harlem era una atracción turística más o si tenía algo especial .

Recomiendo tomarse el metro color rojo linea 2 o 3  y bajarse en la intersección de Malcom X y Martin Luther King (estación Lenox). Al llegar se van a encontrar con más de lo mismo: tienda H&M, puestos callejeros de frutas o helados algún que otro food truck halal, starbucks y un Whole Foods (hipermercado con la  mejor oferta de comida al peso, excelente precio y área para comer).

Una vez que empiezas a caminar por Martin luther king Blvd. todo se va tiñendo de color

Mujeres de origen afroamericano en las esquinas hablando sus lenguas y vistiendo sus extravagantes ropas con sombrero haciendo juego!, lleno de tiendas para productos de cabello y de peluquerías para hacerse las típicas trenzas afro . La música es un componente especial del barrio, en cada tienda que uno entra se puede escuchar música de primer nivel, en su mayoría  soul, hip hop y R&B (desde los delis hasta el starbucks, no te podes ir!), si sos de origen blanco – occidental y entras a alguna casa de comidas rápidas vas a ser la única blanca! (recomiendo no filmar ni sacar fotos casi me sacan a patadas!).

El street art del barrio es un must!, sobre la avenida Luther king el mural de casi 20 metros de largo y realizado en conjunto por estudiantes y artistas que rodea la oficina municipal y se encuentra frente al museo de harlem imprime las paredes de color. Sobretodo recomiendo apreciar las obras del artista Erik Burke siempre relacionando el arte con la educación y la lucha antirracista.

Me meto en las callecitas de adentro, explorando los suburbios me doy cuenta que en sus comienzos Harlem era una zona industrial y es por eso que allí se asentaban los trabajadores de las fábricas – todavía se pueden ver alguna de ellas en funcionamiento .

Exceptuando la parte turística el barrio es residencial, se destaca por sus zonas verdes, sobretodo el parque St. Nicholas Park, es poco concurrido, con canchas de basket, mesas de ajedrez y zona de bosque – mucha vegetación y flores hermosas – , ideal para descansar, leer un libro o solamente caminar.

Avanzo mi recorrido emprendiendo la vuelta. No tengo mejor idea que entrar en un bar y solicito pasar al baño. El cajero de origen mexicano muy amablemente me dijo que sí y luego de intercambiar algunas palabras me informa que Maison Harlem era muy concurrido por los habitués del barrio y que aproveche el Happy hour del lugar, vino blanco y ostras por 1 dólar!.

No pasó mucho tiempo hasta que el bar se llenó de locales, señores elegantemente vestidos con traje y sombrero, mujeres impecablemente peinadas  con sus  vestidos impolutos que engalanaban maravillosos y excéntricos peinados y gente joven con impronta  casual gozando de una velada en la barra, todo acompañado por una excelente coctelería  y ambientación fenomenal – la selección de discos lejos la mejor que escuche en Manhattan.

Volviendo a casa los tambores suenan por Martín luther King Av., los bares pintorescos ubicados sobre Malcom X boulevard son una experiencia aparte, no solo porque se repite la escena típica de bar de Harlem antes descrito sino que cuando termina el happy hour y cae la noche los locales se juntan a comer y la música pasa a ser un plato especial: bandas en vivo y algo de free style..

Si querés hacer compras  hay un TJ maxx y una tienda Marshall´s que realmente valen la pena.

¿porque ir a harlem?

Porque dentro de Manhattan es el único área que conserva algo de la vieja New york obrera, Puro romance con compromiso social.

Sitios de interés:

The studio museum of harlem : Dedicado a artistas de origen afro, 125 St y Adam Clayton Powell Jr Blvd.

St, Nicholas Park.

Maison Harlem : 127 St y St Nicholas Ave.

Erik Burke: 127 St y Frederick Douglass Blvd.

Corner social: 126 St y Malcom X Blvd.

 


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Acerca de Dolores Yomha

Soy Dolores Yomha, nací en Buenos Aires, Argentina. Trabajo en Radio, escribo free lance sobre viajes en revistas y este blog es de mi autoría. En el 2008, viajé siete meses por el mundo con otras 4 amigas a través del pasaje Vuelta al Mundo (Round The World) que comercializa una fusión de aerolíneas. Esa experiencia me ha hecho más feliz, más curiosa y porque no, más segura. La idea de este blog es compartir información de viajes pero también la inspiración por viajar (por más grande o pequeño que sea el destino). “El viaje es una especie de puerta. A través de ella salimos de la realidad”. Guy de Maupassant

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