El viaje Peralta Bahl, extra large de familia, amor y orígenes (contado por las primas)

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La familia entera posa en Neuwied, Alemania.

A veces las posibilidades se unen todas. A veces las familias se quieren mucho. A veces las fuerzas se unen y hacen que las decisiones den la concreción de un sueño: un viaje compartido de tíos y primos, a conocer el lugar de donde provenía su madre-abuela. Este post, cuenta el viajon de los Peralta-Bahl, en las voces de las 8 primas que fueron y conocieron Neuwied, ciudad en Alemania, de donde era la querida Hilda. A esa emoción enorme, también se sumó que la familia entera compartiera otras paradas geniales como Amsterdam, Brujas y Berlin. Conocer las raíces y compartir semejante momento entre tus queridos, es una experiencia difícil de superar. A los años que esta familia ha venido escuchando las historias, nombres, y relatos de Ernesto Peralta (entrañable padre-abuelo del grupo); se produjo la alegría  de que pudieran pisar juntos la tierra de sus antepasados, y unirse en un abrazo. Coincidieron los siete tíos y casi todos los primos. Hicieron valijas por dos semanas, coordinaron vidas y rutinas (dejaron trabajos, hijos, estudios y compromisos) y fueron por un viaje-sueño. Los tíos Moni, Inés, Tomás, Pablo, Andrés, Ale y Diego, junto a sus hijos y grupo de primos, Pablito, Vicky, Luli, Agus, Belén, Santi, Fran, Barbi, Sofí, Magu, Carito y Nico. Ellos fueron los protagonistas de esta aventura.

 En Bolso de Mano, las primas responden algunas de estas tres preguntas (intercaladas) y cada una cuenta algún momento del viaje:

1) ¿Qué significó este viaje de primos-tíos?

2) ¿Qué lugar te encantó del recorrido, si lo recomendarías, y tip para hacer allí?

3) Dos momentos (de risa o emoción) que quedarán grabados o que dirías “esto describe a mi familia”.

BELÉN 1) Tenía ansiedad de cómo iba a ser viajar en bloque; así somos los Peralta. Pero mientras pasaban los días, me dí cuenta que con tolerancia y paciencia, podía ser muy divertido. Cada uno con sus mañas y costumbres. El viaje me unió más a ellos.

2) Al llegar a Amsterdam, se transformó en uno de mis preferidos. Para que un lugar sea increíble, tiene que tener buen clima-transporte y rica comida. Éste es uno.  Me fascinó el free walking tour, por canales y parques con guías copados. Un plan divino: comer a la orilla del canal con mis primos, (quesos, pan y limonada). Pre Viaje (según Belén) La última charla fue en casa, siempre con comida de por medio. El tío vino con los pasajes y ahí se decidió qué hacer, cómo movernos y que había que conocer.

Agus 2) Increíble, bicicleteada hasta el Muiderslot, castillo medieval con jardines a 16 km de Amsterdam. Al día espectacular lo pasamos pedaleando. El único problema fue la guía del lugar, hablaba 95% en holandés y 5% en inglés. Amsterdam (según Agus) El hotel era en plena Daamstraat (calle más céntrica de la ciudad), ideal para caminar hacia todas partes. Compramos un pase turístico. El primer ticket, fue para la Fábrica Museo Heineken, donde cuentan el proceso de la cerveza, la historia del lugar y  termina en un bar del museo. Hicimos las fotos típicas en el cartel Amsterdam, del parque Rijksmuseum,  y el  tour con barquito que recorre canales. Esa noche navegando, nos deleitaron con barra libre. Vimos el atardecer mientras corrían las pizzas y el vodka con naranja.

Sofi 1) Volver a disfrutar de la enorme familia que me tocó en suerte. Fue revivir con los ojos de hoy, situaciones de hace 15 años cuando nos apilabamos en Costa del Este. Uno no se da cuenta de lo mucho que puede extrañar los gritos- hasta que se va de viaje con 20 familiares…

3) Todo momento que incluya comida nos describe, desde una pizza en un resto argentino con mozo egipcio; hasta amanecer al alba solo para desayunar y ver con normalidad en un mismo plato, un poco de ananá con resto de pulpo y huevos revueltos. Brujas (según Sofi) Llegamos con mi hermana y mi viejo en tren, fue el único tramo que nos separamos por unas horas del resto. Es muy pintoresco, con sus catedrales, canales, murallas y toques europeos. Si bien fueron pocas horas, y estuvimos más tiempo viendo como irnos de allí (después de que nos abandonara un chofer personaje) se pudo disfrutar.

Magu 1) Dio la oportunidad de conocernos en lo cotidiano y logró unirnos desde otro lugar. Berlin (según Magu) La visita al Reichstag, me encantó. Hay audioguía ¡y ves la ciudad desde arriba! El free walking tour de esta capital es fundamental, debido a la historia inmensa que tiene. La iglesia Kaiser Wilhelm, a la que llaman «muela careada» y es tal cual; después del bombardeo quedó así y la mantienen en perfecto estado. La Plaza de los museos es increíble, y aunque no entres a ellos, es una ciudad vieja dentro de la nueva Berlin. La East Side Gallery, que para llegar hay que viajar en tren, y por eso vale la pena. El Barrio Judío es para recorrer entero, muy lindo y con barcitos en lugares raros.

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Luli 3) Un momento gracioso,que caracteriza a esta gran familia Golosa, fue un mediodía, en que nos juntamos todos en el patio de comidas de un shooping (era autoservice); y después de terminar cada uno su plato; mi viejo buscó varios postres (6 ó 7) para compartir. Como estábamos sentados como en una barra circular; uno al lado del otro, armamos un «Chancho Va» con los postres; ¡Gordisimos!

Neuwied (según Luli) Fue especial y emotiva la llegada a este lugar. Es la ciudad de mi abuela paterna y sus antepasados. Apenas llegamos, tomamos algo en una costanera. Allí nos  emocionamos y conmovimos por estar juntos. Es un lugar pequeño pero bonito. Fuimos a ver la casa donde vivió mi abuela, al cementerio donde estaban sus familiares y del cual eran dueños los Bahl (abuelo de mi abuela). Y otro momento gracioso, fue cuando estábamos buscando el cementerio…Llegamos, bajamos de los 4 autos alquilados, íbamos abrazados, o agarrados de las manos, lagrimeando en silencio, buscando lápidas o apellidos conocidos. Hasta que, luego de un rato de buscar, se nos ocurrió preguntar a un cuidador que estaba allí. Estábamos en el cementerio equivocado.¡Estábamos velando y llorando a perfectos desconocidos!

 Barbie 1) Significó TODO. Si bien somos muy unidos y lo fuimos siempre, vivimos momentos complicados que estuvo bueno compartir y «aflojar» en el viaje. No hubo problemas, y nos movimos de acuerdo a lo que a cada uno más le interesaba hacer. Nos unió más aún, y es un viaje del que hablaremos toda la vida.

3) Un momento de risa, fue cuando fuimos a La Haya, y pasamos por el castillo de Máxima. A los alaridos, gritábamos «Máxima, Máxima»; mientras la tía Moni se quería escapar porque le dábamos verguenza…Momento de Tensión (según Barbie) No hubo un momento particular (que se pueda contar por lo menos, ja)

Vicky 1)  Una experiencia única, reparadora de los dolores que trae la vida, un tratamiento antiestress con gente que quiero y se quieren con ese amor que está en la sangre y tira. La sangre dice: sí, somos distintos para muchas cosas; iguales para muchas más, comamos, tomemos y riamos. Para mi, un inesperado y rejuvenecedor cambio de rol. De ser responsable del plan, administradora, solucionadora de problemas, limpiadora de mocos, transporte de crema para sol y remedios, pude aprovechar la oportunidad para desacelerar y ocuparme de la dulce e irresponsable tarea de ser hija de mi madre, hermana de mis hermanos, prima de mis primos….Vivencia atípica para alguien, arañando los 40, que dejó chicos en casa y pendientes en la oficina.

Transporte (según Vicky) 19 personas es un número para moverse. La organización del transporte no fue menor , y tal vez, para agregar anécdotas, hubo diferentes tramos, diferentes medios de transporte, avión, autos, trenes, tranvías, subtes, colectivos, bicicletas… Viajamos divididos en 4 autos por las autopistas Alemanas. Por tren y tranvía en las vías Holandesas, en Bus hasta Brujas, bicicleta por las famosas bicisendas de Ámsterdam y por subte en Berlín. Los que disfrutamos del volante, nos regocijamos con esas rutas Alemanas inmaculadas y señalizadas como para ciegos. Mientras tanto en el camino discurrían la música, las discusiones políticas y sociales, las recetas de cocina, peleas pasionales sobre la santificación o no del GPS, especificaciones técnicas y detalles de las instalaciones de las turbinas eólicas….El tramo de Amsterdam a La Haya y Brujas se organizó en traffic con un ameno chofer llamado Rűck, quién no tenía un objetivo claro y su conocimiento del ingles podría ser gentilmente calificado como “pobre”. Con él los diálogos tomaban mucho tiempo; con él aparecían risas cuando nadie había dicho nada gracioso. ¿De qué te reirías Rück?

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Carito 1) Significó mucho para mi. Fue muy lindo compartir en familia. Me encantó el estar tan unidos, después de momentos difíciles. No me queda más que agradecer por haber tenido la oportunidad de viajar con todos ellos.

3) Conocer el lugar de donde nació la abuela fue emotivo. Estar juntos, y al mismo tiempo sentir que faltaba alguien muy especial, con quien me hubiera encantado conocerlo, fue fuerte y emotivo. Pero más allá de todo, sabía, que desde algún lugarcito lo estaba conociendo con papá y la abuela. Nos emocionamos pero también reímos mucho, tratando de encontrar los lugares donde había crecido la familia de abuela Hilda. En Neuwied, no dejábamos de llamar la atención. Comimos en un resto vacío y no podían creer la cantidad de gente que acababa de llegar. Todo el viaje fue así, éramos “la gran familia”, no nos caracterizamos por ser callados. Así somos, donde sea que vayamos no pasamos desapercibidos. 

La Vuelta (según Carito) Tuvo su tono emotivo también.  Habíamos salido 19 de Buenos Aires, pero mi hermano se quedó allá, y lo despedimos en el aeropuerto. Con poca discreción. Todos cantando “Chauuuu Santi, Chau Santiii”. Después el viaje de vuelta, de Frankfurt a Amsterdam y a Buenos Aires. Todos agotados, fue la primera vez que dormí tan bien en un avión. Creo no haber sido la única, no vi a ninguno dando vueltas por el avión, como si había pasado a la ida. Cuando llegamos, teníamos a todo el resto de la familia, que no había viajado, esperándonos en Ezeiza. ¡Siempre es lindo llegar a casa y más cuando sabes que hay alguien esperándote!

 


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Acerca de Dolores Yomha

Soy Dolores Yomha, nací en Buenos Aires, Argentina. Trabajo en Radio, escribo free lance sobre viajes en revistas y este blog es de mi autoría. En el 2008, viajé siete meses por el mundo con otras 4 amigas a través del pasaje Vuelta al Mundo (Round The World) que comercializa una fusión de aerolíneas. Esa experiencia me ha hecho más feliz, más curiosa y porque no, más segura. La idea de este blog es compartir información de viajes pero también la inspiración por viajar (por más grande o pequeño que sea el destino). “El viaje es una especie de puerta. A través de ella salimos de la realidad”. Guy de Maupassant

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Un comentario en «El viaje Peralta Bahl, extra large de familia, amor y orígenes (contado por las primas)»

  1. Gracias a todas por compartir sus vivencias de tan hermosa experiencia.
    Para mis hijos: Un momento mágico. Un reencuentro vital, son mis hijos, que más puede pedir un padre de hijos adultos.
    Para mis hermanos:fuimos los 8, compartí tiempos con cada uno, y en grupo, todo el viaje fue de profunda emisión y Patri con todos y cada uno de los viajeros.
    Para mis sobrinos: son geniales, todos junto a mis hijos son la energía misma y la alegría en acción.
    También los que no pudieron venir estaban: Juan, Gonzalo, Maia, Matias, Florencia, María, y los sumados en el camino de cada uno.
    El viaje: una prueba de que es posible concretar los sueños, disfrutar en familia, reconocernos todos «familia».
    No me cansaré de decir gracias a todos los que corrieron agendas, cambiaron compromisos, dejaron parejas e hijos por un ratito para el árbol genealógico. Y un gracias especial al que cumplió con creces un compromiso auto impuesto con sus sobrinos de vieja data, y lo hizo extensivo a sus hermanos.
    Andres

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